Esta página pretende ser, con la información y aportación graficas de todos los amigos que lo deseen, una recopilación ordenada de Las Vírgenes Patronas de nuestras ciudades y pueblos de España.
E-mail: patronasmarianas@terra.com
facebook-Patronas Marianas de España

11 de febrero de 2018

ROQUETAS DE MAR (ALMERIA) NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO


Siendo Alcalde de Roquetas DnJoseph Pomares y Escribano Dn. Juan de Hojeda se firma el día 17 de abril de 1797 el Acta capitular mediante la cual se decide el acuerdo sobre elección de Patrono o Patrona para esta población; patronato que recayó en Nuestra Señora del Rosario y que se ha mantenido hasta el día de la fecha con gran devoción y fervor entre los ciudadanos, llegando al día siete de octubre del 2000, en la que fue coronada canónicamente la imagen obra de Manuel González de Madrid, y que fue donada en 1940 por el Dr. Manuel Marín Amat, hijo ilustre de Roquetas de Mar y un ferviente católico. La anterior imagen de la Virgen del Rosario y el archivo diocesano fue quemado en la persecución religiosa de 1936, y de Roquetas solamente se salvaron los libros sacramentales, y por ello no se dispone de la documentación del Ayuntamiento referente al patronazgo “popular”.

20 de octubre de 2017

BERJA (ALMERIA). SANTÍSIMA VIRGEN DE GÁDOR.



Ermita de la Virgen de Gádor

          En el otoño de 1588, dos ermitaños de remota procedencia, Domingo de San Juan y Juan de Santa María, fundan un santuario sobre las ruinas de una pequeña iglesia existente en el despoblado paraje de Pixnela, al pie de la sierra de Gádor. En ella depositan una “figura de talla de Nuestra Señora con sus bestidudas de altura de poco más de media bara de alto”, a la cual dan el nombre de Nuestra Señora de Gádor. 
Cuatro años después, los ermitaños abandonan la villa para entrar en una orden religiosa, cediendo la ermita y la imagen al pueblo de Berja, que la convierte en su patrona. Un patronazgo en el que acompaña a la Virgen San Tesifón, uno de los siete varones apostólicos del s. I, discípulos de Santiago apóstol, que España, el que según es tradición en Berja, apostoló en el lugar siendo su obispo. Que la zona registró una tempranísima cristianización lo atestigua, desde luego, el magnífico sarcófago paleo-cristiano del s. IV encontrado en la barriada de Alcaudique (Berja) en 1925, que puede Vd. admirar en ese gran museo que no me canso de aconsejar que es el Museo Arqueológico Nacional de Madrid.

           La preciosa imagen de la Virgen tiene toda una historia: ataviada con un rostrillo de oro, de tez tirando a morena, con una expresión solemne y mayestática y las manos abiertas, sujetando el cetro en la derecha, y a un Niño totalmente tallado y policromado con la izquierda, de su autor y procedencia nada se sabe. Sí, en cambio, que como tantas otras magníficas imágenes españolas (¡qué decir del San Juanito de Ubeda, obra de Miguel Angel!), fue destruída durante la Guerra Civil, cosa que aconteció al anochecer del día 29 de julio de 1936.
   
 

           No estuvo mucho tiempo Berja sin su Virgen, pues el 23 de septiembre de 1939, apenas terminada la contienda, el escultor granadino Eduardo Espinosa Cuadros la rehacía con gran parecido a la original, algo que supervisó muy de cerca el canónigo magistral de Granada, Francisco González López, y costeó Soledad González Vázquez. A la imagen se le incorporó un Niño Jesús antiguo, coetáneo del original. La obra de orfebrería se realizó en plata donada por los vecinos en forma de cubiertos y pequeños enseres, e imitan con gran exactitud las existentes antes de la destrucción durante la guerra. A ella se incorporan los mismos cinco ramos de laurel plateados que tenía, cuyo hallazgo se debe al joven Francisco Sánchez Garrido, el cual, terminada la guerra, en las inmediaciones de la acequia del “Molino de Papel”, al pie del cerro Montivel en Alcaudique, vio brillar algo, descubriendo que se trataba de los susodichos ramos de plata que alguno de los asaltantes del santuario habría guardado y de los que al terminar la guerra, prefirió deshacerse por motivos que huelga comentar.
 
            Berja celebra sus fiestas patronales en honor a la Virgen de Gádor, con subida y bajada de la imagen desde el santuario de su nombre hasta la iglesia de la Anunciación, dos veces al año: la primera, el segundo domingo de Cuaresma; la segunda, la que hoy celebramos, en la primera quincena de septiembre. La tradición original es la primera, que se observa en Berja desde 1651, fruto del voto perpetuo hecho por el cabildo de la villa en rogativa por la tremenda sequía que la azotaba. La de septiembre surge del traslado de los actos lúdicos de marzo a la onomástica de la Virgen. Los cultos realizados durante sus bajadas produce a quienes visiten la iglesia de la Anunciación la indulgencia plenaria que otorgara el 20 de diciembre de 1870 el Papa Pío IX.
 
            Desde 1993, Nuestra Señora de Gádor procesiona en marzo acompañada de su copatrono San Tesifón. Esta fusión de cultos tiene precedentes en el s. XVIII, cuando llegaron incluso a unirse sus cofradías, la de la Hermandad de Nuestra Señora de Gádor, que data del mismo acto de donación de los ermitaños a la ciudad, y la Hermandad de San Tesifón.
 
            En cuanto a la iglesia de la Anunciación a la que procesiona la Virgen, ha ido creciendo desde el templo original levantado sobre una mezquita, hasta el excepcional ejemplo de neoclásico con planta basilical y tres naves que es el actual, construído tras el terremoto de 1804, al amparo de la bonanza económica que aportó a la zona la minería.

21 de diciembre de 2016

CALASPARRA (MURCIA). NUESTRA SEÑORA DE LA ESPERANZA.



Los primeros datos escritos del Santuario de la Virgen de la Esperanza datan del siglo XVII, si bien existen fundamentos para pensar que la Virgen se venera desde mucho antes.

Cuenta la leyenda que un pastor que guardaba su ganado en esas cuevas, excavadas sin duda por las aguas del río encontró la imagen de la Virgen "La Pequeñica", seguramente olvidada por algún caballero cristiano.

El pastor comunicó su valioso hallazgo a las autoridades eclesiásticas y civiles de Calasparra que con los habitantes del pueblo vinieron alborozadas y quisieron llevarse la imagen para ser venerada por el pueblo.

Dice la leyenda, que la Virgen se hizo tan pesada para su tamaño, que todos comprendieron que era aquí donde deseaba ser venerada. Decidieron, por tanto, acondicionarla.

El por qué y cuándo se le adosó a la virgen de la Esperanza (la grande) la "pequeñica" (la aparecida) no se sabe con exactitud. Si conocemos que el año 1.786 ya se veneraban juntas y que en 1.840, fue nombrada la Virgen de la Esperanza Patrona de Calasparra.